lunes, 28 de noviembre de 2016

ESTHER CRUZ: CRÓNICA DE MI PRIMERA MARATÓN!!


Desde que volví a correr, después de muchísimos años, me había imaginado en numerosas ocasiones cruzando el arco de llegada de la prueba reina: la maratón. El día 20 de noviembre lo conseguí en Valencia y no puedo estar más feliz.

A dos semanas de la prueba sufrí una lesión y desde aquel momento los nervios, la inseguridad y el miedo se apoderaron de mí. Según el dolor que tenía, pensaba: ”la corro…, no la corro…”; como si estuviera deshojando una margarita. Finalmente y después de una infiltración, decidí que sí, que lo intentaría.


Aquella noche en Valencia no pude dormir mucho…mis pensamientos no me lo permitían. La mañana de la prueba llegamos muy justos a los cajones de salida y prácticamente no pude calentar y tampoco encontrar a los compañeros del club.

No pude ni entrar en el cajón que me correspondía de la cantidad de corredores que había y sin casi poder ni pensar empezó la maratón. Iba muy mentalizada a salir con calma y poder acabar la carrera…no me importaba el tiempo. Recordaba las palabras de mi hermana:”no te flipes al principio que luego lo pagas!!!”. Mantenía un ritmo cómodo sin subir de pulsaciones, tomando agua y bebida isotónica en todos los avituallamientos. El ambiente era fantástico: muchísima gente animando, grupos disfrazados, discotecas móviles, bandas de música, etc. Sin darme cuenta pasaban los kilómetros. Iba fijándome en los corredores para ver si coincidía con alguno “de los míos” y me encontré con Esteban, su hermano y Luis, nos dijimos unas palabras y cada uno siguió a su ritmo. También con Henrietta, corrimos algunos kms juntas. 

Más tarde también saludaría a Isaías. A partir del km 31 aprox. empecé a sentir dolores en piernas y pies. Pisaba como podía y cuando veía algún voluntario con Reflex®, se lo pedía y lo vaciaba en mis piernas. Me imagino que debía estar pasando por el famoso “muro”; entonces sólo podía bajar ritmo, “tirar de cabeza” y llegar a meta lo más dignamente que pudiera. He de decir que tengo fama de no tener mucha cabeza y vencerme fácilmente ante el sufrimiento…la maratón era una prueba para mí en ese sentido, así que luché con mis pensamientos. En esos momentos me acordé de las palabras de Alessia: “distrae a tu mente, dale otros estímulos y apartarás el del dolor”. Los últimos kms ya costaban de pasar, pero la gente te llamaba por tu nombre y te daba ánimos continuamente…era imposible rendirse, no quería rendirme!!!

El ambiente era brutal, casi no dejaban espacio para pasar…sabía que ya quedaba poco y la emoción invadía mi cuerpo. Cuando pisé la alfombra azul en el Museo de las Artes y las Ciencias iba concentrada en no caerme y disfrutar de aquel momento…fue entonces cuando escuché una conocida voz que me animaba a gritos, era Toni, mi entrenador… oír su voz me llenó de fuerza y energía, sus palabras me acompañaron hasta el arco de meta y las lágrimas empezaron a brotar…
Lo que sentí es difícil de describir…lo había conseguido: era maratoniana


SOY MARATONIANA!!! 

Esther Cruz Ferrer
C. P. Costa Daurada.